Lunes, 02 de enero de 2006

Jugando con elementos del teatro griego y de Dostoievski, Woody Allen abandona la comedia por la tragedia más pura, irónica y ácida. Una película sobre la obsesión de la mente humana contada con mucho genio.
Director y guionista:
Woody Allen.
Intérpretes: Scarlett Johansson, Jonathan Rhys-Meyers, Emily Mortimer, Matthew Goode, Brian Cox, Penelope Wilton.
Música: Varios (Verdi, Bizet...).
Género: Drama. EE UU/GB. 2005.
Puntuación:
Ganadora de 4 Premios Cine 100%: Cine de Oro a la mejor película, Director, Actriz de reparto (Emily Mortimer), Guión original.
Nominada a 5 Premios Cine 100%: Actor (Jonathan Rhys-Meyers), Actriz (Scarlett Johansson), Fotografía, Reparto, Cartel.
LA TRAGEDIA DE VIVIR
Me gustaría escribir muy largo y tendido sobre esta película, hablar de los miles de puntos que toca, pero
me voy a tener que conformar con rozar en la superficie todos esos temas. Tal vez en los comentarios (si es que alguien comenta) pueda alargarme un poco más. En cualquier caso, aquí va lo que quiero decir sin más tardar, puesto que estoy perdiendo líneas.
Que
Woody Allen está inmensamente influido por el teatro griego y por Dostoievki es una evidencia que nadie pone en duda. Y, una vez más, queda patente. Es más, esta vez se ve mucho más claro que otras veces. El director, sin miedo a hacer notar sus influencias (como no tuvo miedo con los títulos
Poderosa Afrodita y
Delitos y faltas), nos muestra al protagonista al principio de la película leyendo
Crimen y castigo y diciendo al final una frase de Sófocles.

Pues bien, partiendo de esta base, el análisis de Allen puede ser mucho más acertado. Encontramos en el director una
visión de la vida como tragedia: durante toda la película se nos remite a esta visión, desde acontecimientos tan nimios como una conversación o un CD de música, hasta el trágico desenlace. A este respecto, parece que Allen "crease" un nuevo género dentro del cine: la tragedia romántica.
Estamos acostumbrados a ver –o a oír– el término "comedia romántica", pero nunca se nos ha ocurrido que pueda existir la tragedia romántica. Y Woody Allen demuestra con
Match Point moverse tan cómodo en una como en otra. Nos tiene mucho más acostumbrados a la comedia, pero en esta su última película (por el momento) renuncia a ella por la tragedia pura y dura.
Pero
a lo que no renuncia de ninguna manera es a su ironía, a su brutal acidez. Esto hace de la tragedia que relata en
Match Point una especie casi de burla o de mueca, algo así como una tragicomedia, pero sin un ápice de gracia. Los personajes resultan realmente, aterradoramente patéticos, estremecedores: geniales.

Y esa ironía es lo que hace a Woody Allen un genio, la que le da su toque personal a una visión que ya encontramos en el teatro griego y en Shakespeare. Aunque es también esa ironía la que le hace dar pasos en falso. Es esa ironía desesperada y, sobre todo, escéptica, la que le lleva a juicios erróneos. A este respecto,
es una lástima que mister Allen no conozca la palabra perdón, porque sería interesante ver el resultado de ese nuevo cine suyo (aunque es obvio que estas suposiciones no son más que especulaciones más o menos alocadas).
En cuanto al
análisis de los personajes de
Match Point, resultan a veces algo experimentales y casuísticas las situaciones a las que se ven sometidos dichos personajes. Pero tampoco es menos cierto que es en las situaciones extremas donde mayor posibilidad de dramatismo encontramos, muchas veces sin lastrar la verosimilitud.

Un
defecto que me parece destacable es la transformación de la culpa interior en algo exterior, al final de la película, perdiendo así fuerza esa culpa y tornando la película de tragedia en una especie de
thriller (aunque tan sólo sea por cinco minutos).
Pero, en fin, se me acaba el espacio, y
sólo me resta acabar con un juicio general.
Match Point es una película acerca de la obsesión sexual, de la culpa (también obsesiva) que acarrea el crimen, de lo trágico del vivir, de la locura, del azar... Una película con una realización exquisita y un contenido jugoso (o, por lo menos, llena de contenido), aunque con algún juicio posiblemente algo erróneo. Una película que, para ser tratada, requeriría mucho más que un artículo como éste en un blog como éste.
Ver reseña de Wonka sobre esta película
Por: Francis | Actuales | Comentarios (0) | Referencias (0)