Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

"Las obras de arte viven en medio de una soledad infinita, y a nada son menos accesibles como a la crítica. Sólo el amor alcanza a comprenderlas y hacerlas suyas: sólo él puede ser justo para con ellas" (R.M. Rilke)

Domingo, 14 de mayo de 2006

Mission: Impossible III

Por el momento, una trilogía. Tres películas, tres directores y tres resultados diferentes. Hoy hablaremos de "Misión: Imposible III", una propuesta de J.J. Abrams que no defrauda, quizá porque las expectativas que despierta no sean demasiadas. A saber.


Director: J.J. Abrams.
Guión: J.J. Abrams, Alex Kurtzman y Roberto Orci.
Intérpretes: Tom Cruise, Ving Rhames, Keri Russell, Philip Sheymour Hoffman.
Música: Michael Giacchino.
Género: Acción. EE UU. 2006.

No soy de los que opinan que para determinar la calidad de una película basta con constatar si consigue los objetivos que se propone; me parece que, si bien puede tratarse de un parámetro válido, conviene tener en cuenta la “licitud” de aquellos, pero no quiero hablar de eso ahora, sino de la tercera parte de la que tiene visos de convertirse en otra de las sagas que pueblan nuestras carteleras: “Misión: Imposible III”. La cuestión está clara: se trata de una película de acción. En estos casos, por lo general, recomiendo no buscar mucho más allá del espectáculo y la trepidancia, ante el indeseado riesgo de la ilusión frustrada.

Supongo que ya conocen sus dos antecesoras: la primera entrega, rubricada por Brian De Palma, me pareció notable e incluso muy divertida a ratos, con secuencias tan memorables y homenajeadas en otras tantas películas, incluida la que nos ocupa, como la del Tom Cruise colgante —¿algún día alguien se atreverá a sustituir “homenaje” por “plagio” cuando de arte se trata?—. De la segunda, entrañable astracanada dirigida por John Woo, me quedo con el profundo simbolismo de los vuelos de palomas a cámara lenta, y sobre todo, con la reflexión del malogrado Anthony Hopkins cuando, al referirse a España, repara en la curiosa costumbre que tenemos los ibéricos de quemar a nuestros santos, durante aquella secuencia memorable que compendia, en pocos minutos, todo lo que pudiera decirse, verse o pensarse sobre postmodernidad y deconstrucción.

En esta ocasión, nuestro protagonista es de nuevo el agente Ethan Hunt, encarnado una vez más por el mismo Tom Cruise de las dos entregas anteriores, con el mismo elenco, por cierto, de expresiones faciales —ya saben, básicamente, mirada iracunda al borde de la eclosión ocular, de un lado, y nívea sonrisa de complicidad socarroncita, de otro—, aunque no con el mismo ánimo para emprender más misiones imposibles. La respuesta al interrogante, como introducción de la película: el agente Hunt se retira de la vida activa y opta por la convivencia conyugal junto a Julia, una joven encantadora cuya inocencia cautivó a Ethan, al parecer, durante un curso de paracaidismo, y que desconoce las actividades subrepticias de su futuro esposo. Pronto, como el respetable sospecha desde la primera secuencia, en la que casi se nos deja intuir el desenlace de la cinta, la FMI requerirá una vez más de sus servicios para capturar a Owen Davian, peligroso delincuente al que da vida Philip Seymour Hoffman, del que ya hablé en mi reseña de “Truman Capote (Capote)”, y al que sigo considerando uno de los grandes talentos del cine estadounidense, haciendo alarde de mi falta de originalidad.

El director de esta nueva secuela, J.J. Abrams, demuestra especial habilidad para convertir esta inane trama que, por cierto y dicho sea de paso, no pudo dejar de asemejárseme a la de “Mentiras arriesgadas”, en una historia interesante con muy pocas caídas de ritmo narrativo y que mantiene en vilo al espectador; todo ello gracias, entre otros factores, a una considerable dosis de suspense y a unas interpretaciones y personajes tan estereotipados como convincentes, siempre que obviemos discretamente el referido tándem Cruise-Hunt sobre cuyos hombros, paradójica aunque comprensiblemente, recae la mayor parte del peso de la película. Así, nos encontramos con Jonathan Rhys Meyers como el joven e impaciente ayudante del protagonista; Lawrence Fishburne como el cínico director de la FMI; Billy Cudrup, al que vimos en “Big Fish”, como otro de los agentes compañero de Ethan; o el mencionado Philip Seymour Hoffman, cuyo personaje hubiera admitido, y de hecho requiere, una labor más esforzada de introspección psicológica para no quedar, como ha resultado, en otro supervillano al uso.

Conviene hacer, eso sí, una enmienda parcial aunque de no poca trascendencia a la hora de hablar de la técnica narrativa de “Misión: Imposible III”: sin ánimo de entrar en discusiones generalistas acerca de la cuestión, si bien ya me parece algo abusivo el uso que Abrams hace del recurso al ejercicio acrobático con la cámara, creo que es más flagrante la ínfima duración de un altísimo porcentaje de planos, ya sea más o menos justificable —¿realmente es algo tan necesario en una escena de interior como la de la fiesta del comienzo, donde, por si fuera poco, más de la mitad son primeros planos?—. El resultado es fácil de imaginar, y de nuevo la estética video-clip, para bien o para mal, hace aparición en gran parte del metraje.

En definitiva, y aunque las comparaciones sean odiosas, me parece que, sin llegar a la cota que le marcó Brian De Palma en la primera entrega de la saga, “Misión: Imposible III” le queda más cerca a ésta que a su inmediata predecesora, lo cual tampoco hubiera supuesto demasiado mérito de no ser por los aciertos que he intentado esbozar en esta reseña, y que creo que compensan sus fallos. A fin de cuentas, el objetivo de la película es entretener y provocar la descarga de adrenalina en el espectador, y eso, haya dicho lo que haya dicho al comienzo de la crítica, lo consigue con creces.

Por: Wonka | Actuales | Comentarios (5) | Referencias (0)

Comentarios

Crítica muy pertinente. Palomitas, infografía de la buena y adrenalina narrativa.
Sin embargo, ¿qué me dices de la entraña del guíón? Aquella historia de amor bigger than life tan narcisista -teniendo en cuenta que el niño cuarentón que protagoniza el filme es también productor- trasciende lo paupérrimo y se sitúa en un nivel de ridiculez y bochorno bastante importante. ¿No te sonrojaste en ese clímax final en el que la novieta coge la pistola en nombre de su novio muerto-pero-menos...?

Es verdad que la nadería es moneda de cambio en los guiones de las pelis mainstream de acción, pero me parece a mí que en esta ocasión la estupidez supera todos los límites.

ARCADIO | 17-05-2006 18:07:55

Bueno, es que el final es realmente degenerante.

Si no fuera porque al publicar en La Butaca las mismas críticas no puedo introducir spoilers me contendría muchísimo menos, como en los viejos tiempos.

No obstante, salvo hasta la reaparición de la tal Julia, me lo pasé bastante bien, en plan palomitero y tal.

Gracias, ARCADIO, tu comentario, a mi juicio, ha sido tan pertinente como mi reseña, a tu juicio.

Por cierto, dentro de poco es posible que editemos comentarios y demás usando el clásico SPOILER y FIN DE SPOILER para que nadie se nos queje. Ya veremos.

Wonka | 17-05-2006 22:12:24

Me parece un gran entretenimiento, bien rodada y con unas acertadas dosis de suspense, aunque no sorprende tanto como la primera.

carlos | 25-05-2006 20:35:02

A la altura de la primera entrega pero mas espectacular.Philhip Seymour sensacional

Miguel | 25-05-2006 20:36:52

Adrenalítica película de acción, que no deja respiro al espectador, tal es el maremoto de acontecimientos reflejados.
Con un ritmo agilísimo y una dirección explosiva, utilizándose estupendos efectos especiales, la historia se sigue sin problemas.
Resulta muy entretenida y merece la pena sin lugar a dudas...si se busca nada más (y nada menos) que el puro pasatiempo, el mejor espectáculo.
Porque de eso se trata, de un espectáculo donde la mínima credibilidad brilla por su ausencia. No la verosimilitud, que ella sí aparece, excepto en sus últimos diez minutos o así, que no hay quien se los crea, resultando una fantasmada de tomo y lomo.
Pero eso no lastra el resto del metraje, donde se unen acción espectacular, con intriga bien medida y tensión dramática.
Hay magníficos momentos, como los del lavabo del Vaticano, o el asalto en el puente, así como la gran carrera de Cruise por Shangai.
La banda sonora es magnífica, y lo mejor, sin duda alguna, es el excepcional sonido, posiblemente candidato a los próximos y todavía lejanos Óscars.
En resumidas cuentas, se trata de un buen pasatiempo, que desde la primera escena agarra de las partes nobles al espectador y ya no le suelta. ¿Que podría haber sido mejor? Sin duda, pero esa sería otra franquicia.

Iñaki Bilbao | 28-05-2006 09:26:10

Comentar

(No será mostrado)

(Si posees una)


Recordar datos

Qué hay aquí

Cine y sólo cine. Reseñas de películas (actuales y clásicas), noticias, entrevistas, opiniones... Cine al 100%.

Blog de
Francis
Wonka
Hermano de Francis
Ivy
Multisanti

I Edición Premios

Escucha Radio Cine

Últimos comentarios

#31-07-2008 12:16:11

minijuegos en Babel

#23-06-2008 20:48:32

melody en Las crónicas de Narnia

#06-06-2008 21:31:06

marina en La novia cadáver

#20-05-2008 13:04:53

emule en II Premios Cine 100%

#21-04-2008 19:36:23

Belén de Mónaco Statham Stengler en Karol: el hombre que llegó a ser Papa

#21-04-2008 19:29:51

Belén de Mónaco Statham Stengler en Karol: el hombre que llegó a ser Papa

#03-04-2008 11:16:05

cata en Las crónicas de Narnia

#07-03-2008 20:46:21

nancy ibarguen en La lista de Schindler

#06-03-2008 18:07:32

valerio tirana en Karol: el hombre que llegó a ser Papa

#19-02-2008 16:01:04

david en Las crónicas de Narnia

Contacto



 Bitacoras.com Suscribir con Bloglines
courses: .fr.de.pt.jp


Añade este blog a tus favoritos